Potenciar la vinculación utilizando el video: los formatos que mejor funcionan
En 30 segundos
El vídeo es el canal que mejores resultados da a las empresas cuando el objetivo es crear o potenciar vinculación con el producto o la marca.
Sin embargo, no todos los videos funcionan del mismo modo.
De hecho, hay una brecha relevante entre el vídeo genérico y el vídeo que realmente conecta con quien lo recibe, el video personalizado e interactivo.
Veamos algunas estadísticas.
Cada pocos meses aparecen más y más estadísticas que confirman que el vídeo funciona. Y cada pocos meses, muchas marcas hacen lo mismo con esos datos: los usan como argumento genérico para justificar que "hay que producir y usar más vídeo en las campañas de comunicación".
Un repaso reciente de los datos sobre vídeo y engagement no solo reafirma que el vídeo funciona. sinó que incide en cuales son los tipo de vídeo mejor funcionan y para qué perfiles.
No es lo mismo producir más piezas audiovisuales que producir las piezas adecuadas. Calidad vs cantidad, no hace falta decir más.
Haz que tu video sea relevante.
Los clientes piden más comunicación en video, pero ajustada a su perfil. El 80% de las personas quiere recibir más contenido en vídeo de las marcas con las que se relaciona. Solo el 13% recuerda recibir videos con la frecuencia que le gustaría.
Esta percepción no habla de falta de interés por parte del público. Habla de una oportunidad que muchas empresas todavía no están aprovechando.
El vídeo también aparece como el tipo de contenido de marca más memorable, por delante de otros formatos, lo que refuerza una idea sencilla: cuando una marca comunica bien en vídeo, esa comunicación permanece.
No todo el vídeo engancha igual
Aquí es donde el informe se vuelve realmente interesante para quien trabaja en marketing y comunicación. Los datos muestran diferencias notables entre formatos:
El 63% de las personas prefiere aprender sobre un producto o servicio viendo un vídeo corto, muy por encima de leer un ebook o manual (16%), consultar una infografía (15%) o leer un artículo (13%). El vídeo interactivo, según cifras publicadas por Idomoo, puede multiplicar por cuatro la tasa de clics respecto a un vídeo tradicional. Y el vídeo personalizado, aquel que incorpora datos reales de quien lo recibe, puede llegar a generar hasta diez veces más interacción que una pieza genérica.
Estas cifras no deberían leerse como una promesa universal.
Son indicadores de una tendencia clara: cuanto más se adapta un vídeo a quien lo recibe, más atención capta.
La automatización que produce vídeo en volumen, sin criterio ni contexto, no está resolviendo el problema real. Solo está llenando el espacio con más ruido.
Esta es, precisamente, la distancia entre un vídeo genérico y lo que en 1to1video entendemos como personalización inteligente: no se trata de insertar un nombre en una plantilla, sino de decidir qué información, qué tono y qué llamada a la acción tienen sentido para cada persona, en cada momento.
El impacto es medible, no sólo emocional
El vídeo también se sostiene cuando se mira desde el negocio. El 85% de los consumidores dice haberse decidido a comprar un producto o servicio después de ver un vídeo.
Cuando el vídeo está presente en una landing page, la conversión puede aumentar entre un 80% y un 300%, según cifras recogidas por Idomoo. Y el 82% de los profesionales de marketing que trabajan con vídeo afirma haber obtenido un buen retorno de la inversión.
Son datos que respaldan lo que muchos equipos de marketing ya intuían: el vídeo no es solo una herramienta de marca. Es una palanca de conversión con impacto directo y medible.
Pero conviene ser prudente con la lectura: estos porcentajes proceden de encuestas a profesionales del sector y de estudios de terceros, no son garantías aplicables a cualquier campaña o sector. Sirven para argumentar la inversión en vídeo, no para prometer resultados concretos.
Lo que estos datos significan para marketing y comunicación
Si algo deja claro este conjunto de estadísticas es que el problema del vídeo corporativo rara vez es de volumen.
La mayoría de las marcas ya produce vídeo.
El reto está en otro nivel, en decidir qué vídeo merece producirse, para quién y con qué objetivo.
Ahí es donde entra en juego la tecnología.
El 88% de los profesionales de marketing dice estar interesado en crear vídeos con inteligencia artificial, y el interés del público por recibir vídeo generado con IA también ha crecido de forma notable en el último año. Pero ese interés solo se traduce en resultados si la IA se usa para generar relevancia, no solo velocidad.
Conclusión
Es aquí donde 1to1video y Idomoo, nuestro partner tecnológico, aportamos una parte importante de la ecuación: una plataforma capaz de crear vídeo personalizado e interactivo a escala, sin renunciar a la coherencia de marca. Pero la tecnología, por sí sola, no decide qué comunicar ni a quién.
Ese criterio, entender qué momento vive cada cliente, qué necesita saber y qué vídeo tiene sentido para él, es el trabajo que hacemos en 1to1video: convertir datos, tecnología y narrativa en experiencias audiovisuales que realmente conecten.
Los números confirman que el público está dispuesto a prestar atención al vídeo. La pregunta que cada marca debe responder es si ese vídeo, tal y como lo está produciendo hoy, merece esa atención.




