Tendencias de video marketing con IA para 2026
En 30 segundos
Hablar del formato video y lo que nos traerá en 2026 ya no consiste en discutir sobre su idoneidad como formatos o cuál es la duración óptima para generar mejor engagement. Esto ya está resuelto.
La conversación se ha desplazado hacia como la capacidad tecnológica ilustrada en la utilización de plataformas de creación y edición de video con IA ha incrementado y optimizado el valor real que el video aporta dentro de la comunicación entre marcas y personas.
Dicho de otro modo, estas plataformas de creación y edición de video con IA para empresas lo que hacen es utilizar esta nueva y superior capacidad tecnológica para crear mensajes de forma más rápida y competitiva, escalar mensajes sin diluir el vínculo, automatizar procesos de producción sin perderse en calendarios interminables y para personalizar aún más sin invadir.
El video se ha convertido en una pieza estructural de la comunicación empresarial. No actúa solo como canal, sino como interfaz. Y con la ayuda de la IA ha optimizado procesos, costes y alcance.
A partir de ahí, las tendencias que marcan 2026 se entienden mejor si se observan en tres niveles: la evolución general del formato video, su aplicación específica en el video marketing y, finalmente, su consolidación como herramienta de comunicación personalizada.
Unos tres niveles que se manejan de forma eficaz con las herramientas de las que disponen las plataformas de creación y edición de video con IA para empresas
La evolución del formato video como lenguaje principal
El primer cambio visible es la normalización de la producción de videos asistida por inteligencia artificial.
En 2026, la IA no sustituye al proceso creativo, pero sí lo rodea, lo engloba y lo potencia. Automatiza tareas repetitivas, acelera versiones, adapta formatos y permite que equipos pequeños produzcan con una eficiencia nunca vista.
Otro rasgo destacado es la consolidación del formato vertical de alta calidad. Ya no se trata solo de videos rápidos para redes sociales, sino de contenidos pensados para su consumo desde un dispositivo móvil con narrativas bien desarrolladas e incluso estructuradas en episodios o secuencias con interactividad. El video vertical ha dejado de ser un formato menor.
También se afianza el diseño para consumo sin sonido. Es un hábito pero también una concepción más respetuosa del propio consumo de este contenido. Hablamos de subtítulos contextuales, tipografías claras y composición visual pensada para entender el mensaje sin audio y que ya forman parte del estándar.
Video marketing: de la visibilidad a la mayor relevancia contextual
En el terreno del video marketing, 2026 marca un desplazamiento claro desde la visibilidad hacia la relevancia. Durante años, el objetivo fue aparecer. Ahora el reto es aparecer de forma optimizada. En otras palabras, aparecer en el momento adecuado, con el mensaje adecuado y en el contexto correcto.
Uno de los cambios más significativos es la adaptación del contenido a los motores de respuesta generativa. El video ya no se optimiza únicamente para buscadores tradicionales, sino para sistemas que recopilan, procesan y sintetizan información y recomiendan contenidos como respuesta directa a una intención. Esto obliga a pensar el video no solo como pieza creativa, sino como un elemento informativo con una estructura que se adecue a estas peticiones. Las plataformas de creación y edición de video con IA facilitan y aceleran la adaptación de mensajes en video según las necesidades, ayudando también a mantener una coherencia gráfica corporativa.
El comercio integrado en video sigue creciendo, pero con un enfoque más funcional. Las experiencias de compra se simplifican y se integran de forma natural en el relato. El objetivo no es sorprender, sino facilitar decisiones. El video se convierte en una herramienta de acompañamiento, no en un escaparate agresivo.
En este escenario, el dato deja de ser un fin en sí mismo. Se utiliza para ajustar el mensaje, no para sobrecargarlo. Los equipos de marketing empiezan a valorar más la coherencia narrativa que la hipersegmentación sin propósito.
El video personalizado como núcleo de la comunicación
Es en el ámbito del video personalizado donde confluyen con mayor claridad las tendencias tecnológicas y las necesidades comunicativas de las empresas.
Ya hace algunos años que desde 1to1video insistimos en que personalizar no significa insertar un nombre o adaptar un saludo. Siempre hemos ido mucho más lejos. La personalización, entre muchas otras cosas, la entendemos como la adecuación de un contenido a la situación real de la persona que lo recibe. Personalizar para llegar e impactar.
Las plataformas de creación y edición de video con IA permiten generar videos dinámicos que cambian en función de múltiples variables: momento del ciclo de relación, acciones previas, contexto geográfico o incluso comportamiento reciente. Estos videos no se perciben como mensajes genéricos adaptados, sino como piezas pensadas específicamente para una interacción concreta.
La interactividad adquiere un papel más relevante. Los videos dejan de ser lineales y ofrecen rutas alternativas, llamadas a la acción contextuales y respuestas inmediatas. Esta capacidad convierte al video en una extensión natural de procesos como el onboarding, la atención al cliente o la comunicación postventa.
Los avatares encuentran su espacio cuando se utilizan con criterio. Funcionan especialmente bien en entornos informativos, formativos o de soporte, siempre que exista transparencia sobre su naturaleza. La confianza se mantiene cuando el usuario entiende qué está viendo y por qué. Un caso interesante es el de Kaviar Tech.
Las plataformas de creación y edición de video con IA especializadas en video personalizado, como la de 1to1video y su partner tecnológico Idomoo, trabajan precisamente en este equilibrio entre automatización, control del mensaje y experiencia humana, ayudando a las organizaciones a integrar estas capacidades sin perder coherencia comunicativa, ganando en rapidez y eficiencia y estableciendo un nuevo estándar en competitividad y relación coste/beneficio.
Conclusión
Las tendencias de video marketing con IA para 2026 no apuntan hacia más tecnología, sino hacia un uso más consciente de ella.
El video se consolida como un espacio de relación, no solo de impacto. La inteligencia artificial amplía las posibilidades, pero el valor real sigue estando en la intención, el contexto y la claridad del mensaje. Quienes entiendan el video como una conversación escalable, y no como una emisión masiva, estarán mejor posicionados para construir relaciones duraderas.
